En el siglo XXI, las nuevas tecnologías de información y comunicación (TICs) están ayudando a promover grandes cambios sociales, culturales y económicos. La inclusión de las TIC en las empresas, universidades, institutos y en general en la vida cotidiana hace que nuestras vidas sean más dinámicas. Que disminuyamos en gastos y tiempo de desplazamiento, en podernos comunicar de manera inmediata con amigos y clientes al otro lado del mundo. También permiten que la creación y puesta en marcha de un proyecto empresarial ya no sea a nivel local, sino global, que nuestros clientes estén a la vuelta de un clic.
La preocupación por el medio ambiente y el cambio climático comienza a ser un tema recurrente tanto para los gobiernos y empresas, como para el conjunto de la sociedad. Las tecnologías de la información y Comunicaciones (TIC) y todos los agentes involucrados en su desarrollo, implantación o utilización, deben adoptar los esfuerzos necesarios para mitigar el impacto negativo que provocan en el medio ambiente. Ya no es suficiente con aplicar medidas en el data center, sino que éstas deben integrase en todos los niveles de la organización y se deben alinear con las políticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la empresa.
